viernes, 17 de mayo de 2013

El Teatro de los Niños de Seix & Barral (1915-1953)


En diciembre de 1911 Victoriano Seix, dueño de la Tipolitografía  Seix y Cía, se asoció con los hermanos Luis y Carlos Barral para explotar en Barcelona un negocio de artes gráficas fundando así las Industrias Gráficas Seix y Barral Hermanos. La imprenta, que tradicionalmente se ha asociado a la literatura infanto-juvenil y a la pedagogía, pronto haría una de sus mayores aportaciones al mundo del juguete, en general, y de los Toy Theater, en particular, lanzando al mercado su serie “El Teatro de los Niños”.
Siguiendo la estela de la también catalana Estampería Económica Paluzie - Imprenta Elzeviriana, en 1915, Seix & Barral edita un primer teatro de papel recortable, Modelo B, a la moda de la época.  Pero lo que supuso toda una revolución en el mercado y en el mundo del teatro de papel fue el lanzamiento, ese mismo año, de su Modelo especial de lujo BB, teatro que se presentaba en una caja y que incluía dos obras con sus decorados ya recortados. La editorial catalana creó para este teatro un innovador sistema de cajas y colgaduras con un formato muy atractivo y, además, plegable. A lo novedoso de su sistema de manipulación había que añadir la exquisitez de sus decorados troquelados que incorporaban telones traslúcidos de papel de seda de colores que producían un efecto de perspectiva desconocido hasta la época máxime cuando estos eran iluminados posteriormente. Estos decorados se vendían en una carpeta que incluía los personajes para recortar y dos libretos impresos  lo que garantizaba el éxito de la representación. 
EL TEATRO DE LOS NIÑOS. Modelo E
Seix & Barral. C.B. Nualart
1935
Barcelona, España
      La idea original había sido una feliz ocurrencia del padre de los hermanos Barral, Carles Barral i Nualart, como queda claro en su  patente registrada como C.B. Nualart, materializada de la mano de sus hijos, en especial de Carles, que era el creativo de la familia. Junto a él, otros artistas como Juan Seix i Miralta o el escenógrafo Alfons Santacruz, dieron luz a la ingente serie de rompimientos y decorados que conforman esta colección.


En 1917, la agrupación de Fabricantes de Juguetes, celebró en Barcelona la “III Exposición de Juguetes”. Con tal motivo convocó un concurso con un premio al Fomento de las Artes Decorativas, otorgando al “Teatro de los Niños” un diploma honorífico “al juguete que, a juicio del jurado, reúna más condiciones artísticas”.
            La firma Seix & Barral-C.B. Nualart fabricó entre 1915 y 1935 un total de 10 teatrillos o proscenios para esta serie, todos ellos de exquisita factura, y 23 obras tanto clásicas como creadas ex profeso, como Caperucita azul, que poco a poco iremos presentando en este blog por formar parte de la colección.
            En 1953, cuando había decaído el interés por este tipo de juguete, la firma sacó al mercado la última de sus obras Lohengrin “rara avis” entre las obras de esta serie y, por tanto, pieza muy difícil de encontrar.
            La fama de “El Teatro de los niños” cruzó nuestras fronteras y en el año 1927 se realizó una versión en inglés para la exportación a la cuna de los Toy theater. El éxito de esta serie extendió la colección, además de por Inglaterra, por Francia, Portugal, Alemania, Italia, e incluso Estados Unidos, Africa del Sur y Japón.
            A comienzos del S. XXI, la firma juguetera Cayro, que entre otras facetas se dedica a la recreación de juguetes clásicos, puso en el mercado un teatrillo al estilo de la colección de Seix & Barral que incluía una reproducción de la obra que Antonio Zozaya escribiera en 1918 para “El Teatro de los Niños”, Caperucita Azul.


Teatro Español CAYRO
 Cayro “Collection”
H. 2000
Denia, España


Nota: Todas las imágenes que aparecen en este blog con la marca de agua de su dirección de Internet pertenecen a la colección particular del autor. Pueden solicitarse sin dicha marca para su inclusión en estudios y trabajos especializados siempre que se indique su procedencia.

jueves, 16 de mayo de 2013

¡ARRIBA EL TELÓN!


     Hoy comienzo este blog en el que pretendo mostrar la que constituye una de mis grandes pasiones como coleccionista: los Teatros de papel. A través de esta bitácora intentaré acercar a este apasionante mundo a quien quiera dedicar unos minutos a su lectura.

 Lo que en un principio nació como  el divertimento de la sociedad victoriana más burguesa, de mediados del s. XIX, pronto se convirtió en un lúdico y didáctico entretenimiento de niños y mayores en toda Europa. Miles de niños y niñas jugaron con sus Teatros de papel en España, Papiertheater en Alemania, Dukketeater en Dinamarca, Toy Theatre en Inglaterra... recreando con ellos mundos fantásticos, historias legendarias y dando vida a personajes de cuento unas veces extraídos de la literatura popular, otras de  clásicos adaptados y, las más de ellas, fruto de su prolija imaginación infantil. 

            El valor pedagógico de estos sencillos pero encantadores teatros de papel es innegable en una época en la que los jóvenes carecían de otros entretenimientos tecnológicos como los de hoy en día. Miles de niños y niñas de toda Europa e incluso de otros continentes jugaron leyendo y leyeron jugando a través de los teatros de papel que fueron una importante fuente de aproximación a la literatura. Hoy vuelven a ser propiedad de los más pequeños para su divertimento y disfrute a través de este sencillo blog y del trabajo que desarrollamos con ellos en la escuela. Qué mejor lugar para ellos.

         

           La colección que aquí se presenta es fruto de muchos años de coleccionismo y de investigación en este apasionante mundo al que hoy les invito a asomarse por ese proscenio de fantasía como aquél niño curioso, Alexander, que el gran cineasta Ingmar Bergman inmortalizara en su película Fanny y Alexander.
¡Arriba el telón! ¡Que comience la representación!